Mantenimiento Preventivo

Mantenimiento preventivo la solución para las edificaciones

Sin dudarlo, el mantenimiento preventivo ayuda a retrasar el envejecimiento de las edificaciones. Pero, es importante que en la planificación se evalúe cuáles son los materiales a tratar y el tipo de edificación.

Este tipo de mantenimiento preventivo de edificios está destinado a conservarlos por medio de inspecciones periódicas. Estas evaluaciones se encargan de reparar leves daños, con la finalidad de prevenir fallas más graves en el tiempo.
Con este procedimiento evitas desplazamientos en el terreno, incendios, filtraciones, deterioro de la fachada, entre otros males. Entonces, si eres una persona prudente este tipo de mantenimiento es la clave para mantener un edificio como nuevo.

En consecuencia, este artículo te ayudará a comprender en qué consiste el mantenimiento preventivo y cuáles son sus tipos. Además, determinarás sus beneficios, desventajas y cuándo es el momento oportuno para que se aplica a cualquier edificación. Por otro lado, conocerás la diferencia entre este modelo y el mantenimiento funcional.

¿Qué es el mantenimiento preventivo?

Son todas las acciones necesarias que se realizan para proteger el inmueble contra ciertos factores que lo pueden deteriorar. Por tal razón, su objetivo principal es prolongar sus características funcionales básicas para el goce y disfrute de sus instalaciones.

Si bien es cierto, este tipo de procedimiento se realiza en aquellos edificios que tienen las condiciones necesarias para seguir en uso.

Definición de mantenimiento preventivo

El mantenimiento preventivo previene el deterioro de los componentes, piezas, materiales que puedan afectar la infraestructura del edificio. Entonces, este procedimiento asegura la restauración de cualquier área de manera confiable.

Este tipo de mantenimiento ayuda a predecir posibles desperfectos producto del paso del tiempo. En tal sentido, al no contar con un Plan de Mantenimiento Programado surge los imprevistos de cualquier elemento fungible en el inmueble.

Por lo tanto, estos inconvenientes que pudieron ser atendidos a tiempo suelen llegar en un mal momento y sobrepasar el presupuesto.

Por ejemplo, existen edificios que por su uso presentan pequeñas grietas, pueden ser atendidas a tiempo. Sin embargo, hay otros aspectos a evaluar como las instalaciones eléctricas, hidrosanitarias, impermeabilización, cubierta y tejado, entre otros.

Como podrás darte cuenta el mantenimiento va más allá de la estructura, fachada o la parte estética. Es decir, cada pieza forma parte de un sistema para que todo se desenvuelva de forma correcta. Entonces, se inspecciona y se repara tanto lo físico como lo funcional.

De acuerdo a la anterior definición, debes conocer qué tipo de mantenimiento preventivo necesita tu infraestructura.

Tipos de mantenimiento preventivo

A continuación, te presentamos los tipos de mantenimiento preventivo que se pueden aplicar a cualquier edificación.

1. Mantenimiento paliativo

Como su nombre lo indica sirve para resolver por encima cualquier fallo que estaba a simple vista. Sin embargo, aunque apliquen un paliativo la falla que lo originó sigue estando allí. Es decir, que con el tiempo va a volver aparecer. Por eso, para un determinado momento puede ser útil mientras se toman los correctivos necesarios para una mayor reparación.

2. Mantenimiento Programado

Este tipo de mantenimiento consiste en organizar reparaciones mediante un calendario donde se estipula el inicio y el final de la misma. Además, también sirve para agendar tareas hasta que se cumpla este procedimiento.

3. Mantenimiento Oportunidad

Este tipo de mantenimiento se activa al realizar una inspección se obtienen las estadísticas necesarias para medir el desgaste de las piezas. Así que, permitirá determinar cuál es el momento oportuno para realizar el remplazo antes
de que se produzca alguna falla.

Otro punto a considerar es la diferencia que existe entre el mantenimiento preventivo y el funcional. Por lo tanto, podemos determinar cómo puede ayudar cada uno en la vida útil de una infraestructura.

¿En qué se diferencia del mantenimiento funcional?

En el comienzo de este tema, se dejó por sentado que el mantenimiento preventivo es aquel que se realiza en un período determinado para retrasar el envejecimiento. Por lo tanto, se necesita contar con un Plan de Mantenimiento Programado.

Por el contrario, el mantenimiento funcional es la búsqueda de aquellas fallas que no son evidentes a simple vista. Sin embargo, puede afectar el correcto funcionamiento de algún sistema.

Se recomiendo que el plan de mantenimiento que tenga la edificación, estipule la revisión de estos sistemas. De esta forma, se evitará daños que impliquen mayor inversión y que afecten su funcionamiento normal.

En tal sentido, tienes que conocer los beneficios que implican contar con un plan de mantenimiento preventivo.

Beneficios que ofrece el mantenimiento preventivo

  • Permite conservar tu patrimonio y prolongar su utilidad.
  • Por razones de seguridad, de higiene y de salud. Por ejemplo, un accidente en el ascensor o problemas con los desagües.
  • Ayuda a reducir los costos que pueden provocar grandes averías.
  • Ofrece mayor confort a los usuarios, ya que pueden disponer de todos los servicios básicos sin ningún tipo de inconveniente. Por ejemplo, contar con calefacción o un buen alumbrado.
  • Se disminuye el riesgo de una falla imprevista.
  • Se reduce la posibilidad de un paro en su funcionamiento y utilización normal de sus instalaciones.
  • Mayor control de todos los recursos administrativos y de los materiales correspondientes a la infraestructura.
  • Posibilidad de mantener el orden en la gerencia a través de un Plan de Mantenimiento Preventivo.
  • No deja espacio para la improvisación.

Desventajas del mantenimiento preventivo

  • Algunas veces no se puede garantizar el tiempo que se demorará en la reparación de alguna falla.
  • Existe la posibilidad que durante la ejecución de las reparaciones surjan otras fallas que se originaron en el momento. Por tal motivo, debes contratar empresas que tengan experiencia en este tipo de mantenimiento.
  • Si los usuarios no cumplen con las normas de uso de las instalaciones, es probable, que al momento de la revisión se encuentre alguna falla que requiera mayor inversión.
  • Al realizar el mantenimiento con cierta periodicidad, se producen cambios en algunas piezas o materiales sin medir su desgaste. Es decir, existe la posibilidad que algún elemento de la infraestructura tenga vida útil todavía.
  • El trabajo se puede volver automático, por lo tanto, algunas fallas que no están tan visibles pueden pasar por alto.

Aunque son más las ventajas, hay que considerar estas desventajas, ya que pueden complicar el trabajo de mantenimiento. Por esta razón, hay que contratar empresas certificadas y con buenas referencias.

Entonces, debes conocer cuándo es el momento ideal para ejecutar este procedimiento.

¿Cuándo usar el mantenimiento preventivo?

El mantenimiento preventivo debe contar con una frecuencia estipulada en períodos de tiempo, ya sea cada mes o año. Su finalidad es mantener la infraestructura. Pero, antes se recomienda que la edificación cuente con un plan.

En esa planificación se debería contar con un calendario que establezca cada tarea. Todas esas asignaciones dependerán de los períodos de tiempo estipulados en la normativa o sujetos a recomendaciones, según el Plan de Mantenimiento Programado.

En esas especificaciones de acuerdo a al plan estará estipulado las labores de:

  • Inspección de los sistemas de seguridad, áreas comunes, calefacción, entre otros.
  • Revisión y reparación de las instalaciones eléctricas e hidráulicas.
  • Mantenimiento, limpieza y organización de los espacios.
  • Evaluación de las instalaciones de gas, ascensores y techo.
  • Mantenimiento de la fachada.

En general, toda actividad que promueva la reducción de riesgos y accidentes. Por tal motivo, cada revisión debe ser permanente. Es decir, hay que estar atentos y vigilantes de cualquier falla o anomalía en la edificación. Recuerda que de no ser tratados a tiempo se pueden producir daños de gran importancia.

Vigilancia permanente de los usuarios

Este punto es esencial para determinar cualquier anomalía que incluso este fuera del tiempo estimado para su reparación. En tal sentido, los usuarios deben realizar el reporte correspondiente a la comunidad de los propietarios o a los administradores.

Cuando el daño detectado afecta la cimentación o elementos estructurales como: las vigas, pilares, etc, hay que consultar con los especialistas. Es decir, con los técnicos cualificados con competencia en edificaciones, tal es el caso de:

  • Arquitectos
  • Ingenieros
  • Y cualquier otro técnico competente que sea necesario.

La limpieza normal y cotidiana de la edificación no es necesario que esté estipulada en el Plan de Mantenimiento Programado. Sin embargo, depende más del compromiso de los propietarios o usuarios de la edificación.

Sin duda alguna, todos pueden formar parte del plan para mantener en buenas condiciones su lugar de trabaja o vivienda.